Suculentas y cactus organizados por zonas geográficas, con una variedad increible de especies, y muchísimas joyas. En lo que a nosotros nos afecta, nuestros queridos Lithops, tienen la mayor presencia que haya visto en ningún botánico. Es especialmente curioso cómo las semillas generadas por los especímenes, han ido ellas solas germinando y propagando este género entre las mesas, como si de una especie invasiva se tratase... vivir para ver.
En la siguiente imagen, cientos de macetas con miles de Lithops esperando a ser ubicados, maravillas para la vista.
En definitiva, en el enlace que he puesto arriba tenéis toda la información necesaria para acercaros al Jardín botánico de Casarabonela, y después aprovecháis para dar un paseo agradable por el pueblo y comer la comida típica de la Sierra de las Nieves (vosotros tenéis suficiente con ver suculentas, cactus y Lithops, pero vuestros acompañantes agradecerán la visita sin limitarse a veros con la baba caída todo el tiempo).
1 comentarios:
uau que gozada!!!
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