
Una sorpresa gorda fue comprobar que ya uno con tan solo dos añitos había florecido, todo un récord.

Y los que se plantaron hace un año, ahí siguen, p'alante, aunque un poco apegotonados para mi gusto:

Felicidades Patri y Carlos, ¡no hay género que se os resista!
El reto ahora sería conseguir ubicarlos en algún sitio en el que puedan vivir en el exterior, y que ningún manguta de turno se los lleve, claro.
2 comentarios:
Estan preciosos !!!!! como se nota la buena mano
Un beso
Gracia Marisu, tengo esto abandonado, a ver si me pongo las pilas.
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