sábado, 7 de febrero de 2009

A vueltas con el cultivo de Lithops

En estas semanas en las cuales la mayoría de los Lithops están enfaenados en tareas de muda de hojas, he observado en los semilleros de mix, que algunos de los pequeños de repente mueren. En un primer momento no llegué a entender qué pasó, ya que otras decenas rodean al fenecido con aspecto más que saludable (indiferentes ante el cadáver que se descompone a su vera) y, lógicamente, todos han recibido el mismo cuidado, sustrato y luz.

Dando vueltas y vueltas (dos o tres, tampoco muchas), mi conclusión llega a que no podemos meter en el mismo saco a todas las especies de Lithops, tratando de que un mismo cuidado sistemáticamente sirva para todas. Niet.

Hay un factor primero que avala lo dicho: el lugar que habitan. Echando un ojo al magnífico mapa de Ivan Boldyrev, podemos hacernos una idea, comparando la superficie que ocupan en relación a la de la Península Ibérica:

Salvando las distancias, si se me permite el símil, es como tratar de dar el mismo cuidado a un Lithops de Cádiz que a otro de Noruega... nos entendemos, vaya.

Ciertamente no hay tantas diferencias, pero las hay. Si tomamos como variables luz, temperatura, agua, características del territorio y ciclo vital de los Lithops, veremos que la intersección no es tan grande:

Grosso modo, los hay que habitan en zonas más húmedas, reciben distinta exposición solar, la temperatura varía así como el terreno y, algo que podemos ver todos, unos empiezan antes la muda.

Otro factor mucho más endógeno es que unos Lithops son más resistentes, lo comentaba el otro día con mi amigo Alfonso: en los viveros siempre te vas a encontrar las mismas especies, que son las que los productores saben que aguantan mejor, y va a ser más difícil que halles un steineckeana, por decir un nombre (pasa con todas las plantas).

Las guías de cultivo de Lithops que circulan por la red hay que tomarlas con cariño, con agradecimiento hacia el que se molestó en escribirlas, pero con distanciamiento, ya que no son válidas para todas las especies (en ciertos casos para ninguna, Manolete, si no sabes torear...). Pueden servirnos como una primera aproximación al género, pero a partir de cierto momento, es necesario que seas tú la/el que, viendo como responden las plantas a tus cuidados, reafirmes lo que les viene bien y corrijas lo que les viene mal.

Feliz cultivo.

4 comentarios:

Montse dijo...

Espléndido artículo e interesante planteamiento.
Yo no entiendo de lithops, ni siquiera sabía que existían hasta que encontré este blog, pero es evidente que en el mundo vegetal las especies no evolucionan igual dependiendo de la zona de su ubicación, y que, como bien dices, cada uno tiene que observar la evolución para actuar en consecuencia.
Estoy siguiendo con mucho interés el cultivo, me parece de lo más interesante.
Un saludo.

Khenai dijo...

Gracias Montse, también te sigo en tu blog.

Besos,

Tere dijo...

Pues justo eso estaba yo pensando hace poco...nunca encontré en un vivero generalista lihops tan raros como los que he comprado de Alemania..siempre hay los mismos, millones de acaumpiae, de los otros ni rastro. De lo cual deduje que los que he comprado son "delicados", pues que no se le ocurra a ninguno de estirar la pata, que trabajo me han costado! Saludos!

Khenai dijo...

Bueno Tere, puede que sean delicados o simplemente un poco más difíciles de sacar desde semilla, lo que hace que no sean rentables para la producción masiva.

Suerte con ellos, verás lo bien que te va.